Divididos toca al aire libre el sábado 19 en Mandarine Park

El power trío rockero Divididos ofrecerá un recital al aire libre el sábado 19 en Mandarine Park (Costanera Norte y Sarmiento) a las 20.30, donde hará un repaso por su vasta discografía.

Conformada por el guitarrista y cantante Ricardo Mollo, el bajista Diego Arnedo y el baterista Catriel Ciavarella, la banda recreará sus clásicos e incluirá en el repertorio canciones de su último registro discográfico, “Amapola del 66”.

“La Aplanadora del Rock” regresará a Costanera Norte tras el multitudinario recital con el que despidió, en diciembre, el 2013, mientras que planea registrar y publicar un nuevo disco de estudio, sucesor de “Amapola del 66”, que salió en 2010.

Fuente: Telam

Damon Albarn y Noel Gallagher ¿juntos?

El líder de Blur dialogó con el ex Oasis para trabajar en conjunto.

Damon Albarn declaró que podría sacar un disco con Noel Gallagher, ex Oasis. El cantante manifestó durante una entrevista que existe “una gran posibilidad a futuro de trabajar juntos” y agregó que han hablado bastante de este deseo mutuo de unirse en un proyecto musical.

De todas formas, el líder de Blur aclaró que falta bastante tiempo para que esta posibilidad se concrete ya que cada uno se encuentra trabajando en sus propios proyectos. “Él está terminando su nuevo álbum. Yo, por mi parte, estoy sacando mi primer álbum solista”, sintetizó el músico que está a días del lanzamiento de Everyday Robots que se espera esté disponible para la venta a a partir del 29 de abril.

Recordemos que Albarn y Gallagher compartieron escenario durante el festival de Teenage Cancer Trust el año pasado. Veremos si finalmente se concreta este gran dúo que promete.

Fuente: Much

Todo listo para el show que dará el Indio Solari en Gualeguaychú

El Indio Solari desembarcará este sábado en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, donde presentará “Pajaritos, bravos muchachitos” en el marco de un concierto que cuenta con un gran operativo de tránsito y para el que esperan cerca de 200.000 personas de todo el país.

El operativo de tránisto comenzará a las 8 del sábado, y desde las 00 del sábado hasta las 8 estará vedado el ingreso de autos micros y combis con público del show a la ciudad.

Los organizadores del megaconcierto informaron que a los que lleguen entre las 0 y las 8 am del sábado se los hará esperar en los puestos de control de los Accesos Sur y Norte, y recomiendan que los automovilistas programen su salida de manera de llegar a Gualeguaychú entre las 9 y las 14.

La organización del concierto indicó que habrá dos accesos principales a la ciudad: Acceso Norte -por la ruta 20, exclusivo para autos, micros y combis hacia el Parque Unzué- y un Acceso Sur -por ruta 16 para micros y combis.

Por el Acceso Sur desde Buenos Aires cuando llegan al Km. 56 de la Ruta 14 ingresarán solo mircos y combis, mientras que los autos deberán continuar hasta el cruce con la Ruta 20.

Por el Acceso Sur ingresarán los vehículos -autos, micros y combis- provenientes del Norte y los autos que lleguen desde el sur.

Desde Buenos Aires recomiendan salir hacia Gualecguaychú entre las 8 y las 14, se calcula que el tiempo de viaje podría ser de hasta 5 horas y luego una hora en llegar hasta el Hipódromo, en tanto, desde el interior del país recomiendan llegar entre las 10 y las 16.

Las empresas de micros que lleven pasajeros a la terminal deberán tener un cartel que diga “clara y visiblemente: Pasajeros a terminal”.

En el predio habrá tres boleterías oficiales de venta de venta de entradas y acreditaciones en los dos Aguantes y en el ingreso principal a partir de las 10.

El director de Tránsito de Gualeguaychú, Esteban Izaguirre, expresó a LT41 que esperan la llegada de “más de 1500 colectivos y más de 1000 combis” para el recital.

En tanto, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, manifestó que Solari “ya forma parte de la cultura nacional” y afirmó que “el hecho de que toque en la provincia es un evento popular de calidad extraordinaria que nos enaltece, nos beneficia y seguramente generará un movimiento económico muy importante”.

En su debut en el Hipódromo de la ciudad, el artista nacido hace 65 años en Paraná, hará eje en su cuarto y más reciente trabajo, abordará temas de una intensa trayectoria en solitario y clásicos que compartió en su época junto a Los Redonditos de Ricota.

En sus 10 años de carrera solista, el Indio registró “El tesoro de los inocentes, de 2004; “Porco Rex”, de 2007; y “El perfume de la tempestad”, de 2010, y cada una de sus presentaciones es una fiesta multitudinaria como la de septiembre de 2013 que congregó a más de 120.000 personas en Mendoza.

Fuente: Telam

Megadeth festeja sus veinte años de shows en Argentina

A dos décadas de Youthanasia, el disco que los trajo por primera vez al país, la banda liderada por el colorado Mustaine se presentará el 29 de abril en Córdoba y 1 de mayo en el Malvinas.

Pasaron veinte años de su primera visita a la Argentina: en diciembre de 1994, en el marco de su gira de presentación del disco Youthanasia, Megadeth daba cinco shows consecutivos en el Estadio Obras Sanitarias. Era el comienzo de una relación duradera, un vínculo metalero pero también sentimental, amoroso. Con casi una decena de regresos a nuestras tierras, la banda liderada por Dave Mustaine festejará las dos décadas del origen de esta pasión recíproca con dos shows, durante los cuales tocarán temas de aquel sexto disco de estudio: el 29 de abril en la Plaza de la Música de Córdoba y 1 de mayo en el Estadio Malvinas Argentinas.

Las entradas para el show de Buenos Aires, desde 300 pesos, se pueden conseguir a través de Ticketek y los siguientes puntos de venta Locuras (Once, Flores, Belgrano y Morón), Volumen 4, Kanishka (Bond Street), Thor (Bond Street), Queelback (Lomas y Lanús), Xennon (Quilmes y La Plata), La Estaka (Quilmes) y Transylvania (Lanús). En el caso de Córdoba, se pueden comprar en Locuras, Oktubre Viajes, David Tattoo y Edén

Fuente: Rolling Stone.

Bersuit presenta su nuevo clip

Se trata del tema “Cuatro Vientos” que forma parte de su disco El baile interior.

Bersuit Vergarabat se muestra con “Cuatro Vientos”. El material fue rodado en el Club San Fernando, bajo la dirección de Osky Frenkel y refleja distintas historias de vida relacionadas con la letra de la canción donde está presente la importancia de la familia y el origen de los sentimientos verdaderos.

La nueva placa, El baile interior, tiene 12 temas y fue producido por Cachorro López.

Fuente: TN

Al final Metallica no saca disco hasta 2015

En los primeros días de 2014, Kirk Hammet confirmó que la banda trabaja en un nuevo disco. Ahora, Lars Ulrich enfrío la cosa.

Lars Ulrich enfrío las expectativas de los fanáticos de Metallica.
A pesar de que el guitarrista Kirk Hammett dijo en enero que ya se les habían acabado las excusas para no ponerse a trabajar en su nuevo disco de estudio, ahora el baterista Lars Ulrich enfrío las expectativas de los fanáticos de Metallica.

“Tenemos buenas ideas. Nuestro problema no son las ideas, sino el tiempo. Estamos más ocupados que nunca y los días se hacen muy cortos”, dijo Ulrich. “Esperamos terminar de componer este año. El próximo año grabaríamos y lo más seguro es que el nuevo disco se estrene en 2015”.

Hace una semana, Metalica pasó con dos shows arrasadors por el Estadio Único de La Plata. Durante la gira por el lado latino del continente, la banda publicó una nueva canción “The Lords of Summer”. Además, se publicó su participación en el disco This is Your Life en homenaje a Ronnie James Dio.

En sus declaraciones en enero, Hammett afirmó: “Hemos utilizado todo tipo de excusas para no ponernos a trabajar en un nuevo disco. Pero eso ya se ha acabado y tenemos que ponernos manos a la obra ya. Tenemos demasiadas ideas. James tiene como 800 ideas y yo tengo 400. Estos números son muy locos. ¡Es formidable!”, había asegurado el guiarrista. Por ahora, a seguir esperando.

Fuente:TN

Con Duff McKagan, los Guns N´ Roses tocaron en Ferro

Con la sorpresa del regreso del bajista original, la banda liderada por Axl volvió al país

GaleríaFotos de Segismundo Trivero
¿Qué podía traer de nuevo Guns N’ Roses durante su quinta visita al país? Realmente no demasiado, con un último y dilatadísimo disco editado hace casi seis años -Chinese Democracy, de 2008- y escasa evidencia de que la banda se encuentre trabajando en nuevo material. Todo parecía indicar que el setlist de esta nueva gira latinoamericana redundaría en lo mismo de siempre, casi como si Axl Rose se encontrara encerrado en el laberinto de espejos que él mismo se encargó de construir.

Sin embargo, el “regreso” de Duff McKagan como bajista de la banda agregó un condimento nuevo al cóctel de nostalgia: Buenos Aires, la ciudad que los había visto compartir un show completo por última vez, en 1993, sería testigo privilegiado de la reunión en escena. Y así fue, porque el público que colmó anoche el estadio de Ferro se topó con la añoranza de esos viejos tiempos que seguramente ya no volverán, pero también con una banda sólida que, a lo largo de tres horas, se dedicó exclusivamente a tocar rockanrol.

La espera no se extendió más de lo necesario. Eran exactamente las 22 cuando las luces se apagaron y comenzó a sonar “Far From Any Road”, el tema de la serie True Detective que eligieron para abrir sus shows durante este tour. Luego, el ataque de guitarras de “Chinese Democracy” y, a continuación, una seguidilla de canciones que puso en tema a los presentes de inmediato: “Welcome to the Jungle”, “It’s So Easy” y “Mr. Brownstone”. Con esta implacable dosis de Apettite for Destruction, Rose asentó que sigue siendo un frontman carismático y McKagan fue encontrando su lugar en una banda que ya no es pero, a la vez, sigue siendo.

En ese sentido, muchos en el público temieron cuando el cantante convocó a un traductor -¿cómo olvidar el famoso toallero que cayó sobre el escenario de River, en 1992, y puso en peligro la continuidad del show?-, pero más que una amenaza se trató de un pedido: “Por favor, todos den un paso atrás. No queremos que nadie se lastime”, solicitó a propósito del pogo desatado junto a la valla de contención. El que usó Rose fue un tono amable, más cercano al de un padre canchero que al de un adolescente de conducta imprevisible. Pero para ser justos podríamos decir que el tiempo ha pasado para todos, y que eso se evidenció especialmente en la cantidad de fanáticos que iban acompañados de sus hijos para ver el show de la alguna vez autoproclamada “banda más peligrosa del planeta”.

“Estranged” puso a prueba la capacidad vocal del cantante, que salió airoso; siguió “Rocket Queen” y una mirada al pasado más lejano con “Nice Boys”, ese cover de Rose Tatoo que fue incluido en el primer trabajo de Guns N’ Roses, el EP Live?! Like a Suicide. “Tommy Stinson no podía acompañarnos así que tuvimos que buscamos un chico nuevo para que lo reemplazara”, bromeó Rose para presentar a McKagan, que le sacó filo a su espíritu punk con dos de los covers de The Spaghetti Incident?: “Attitude”, de los Misfits, y “Raw Power”, el clásico de Iggy & The Stooges que nunca había sido interpretado en vivo.

El regreso del cantante a escena fue con otra canción que nunca habían tocado por estas tierras: la perturbadoramente tierna “My Michelle”. Luego siguió un bloque que fue de Chinese… (“Better”, “This I love”, “Catcher in the Rye”) a clásicos mucho más festejados por el público (su versión de “Live & Let Die”, “You Could be Mine”). Promediando el show quedó claro que Rose, con 52 encima, sigue manteniendo el encanto en la voz, aún cuando parece encontrarse mucho más cómodo vocalizando graves que masticando gritos. Eso se notó especialmente en “Sweet Child O’mine” y, más tarde, en “November Rain”, que sonó particularmente descolorida en esta oportunidad.

Es notable el esfuerzo que hacen los guitarristas Richard Fortus, “Bumblefoot” Thal y DJ Ashba por espantar el fantasma de Slash, pero resulta imposible cuando entre los tres parecen haberse repartido los solos que alguna vez fueron propiedad privada de aquella Gibson Les Paul. Más allá de las odiosas comparaciones, cada uno tuvo su momento de lucimiento durante los jams propuestos a lo largo del setlist, demostrando que llevan un largo trecho recorrido dentro de la banda y que son algo más que reemplazos.

La emotividad regresó a Ferro con “Don’t Cry”, con ese golpe al recuerdo que resulta ser “Used to Love Her” y con “Civil War”, una canción que fue injustamente ignorada por Rose por muchos años y que hoy recobra nuevos sentidos pacifistas que pueden gritarse a viva voz. Sobre el final llegó “Nightrain” como para ponerle un poco de ritmo y reviente a la falsa despedida, tras una desganada interpretación de “Knockin’ on Heaven’s Door”.

Para los bises quedaron “Patience”, una gran versión de la canción de The Who, “The Seeker” y, claro, “Paradise City”, el himno que encuadra perfecto con casi cualquier ciudad del mundo que puedan visitar. Luego de tres horas de intenso show, devino el abrazo, el agradecimiento y la promesa de volver. Y así, entre fuegos artificiales, humo y miles de papelitos rojos volando, Guns N’ Roses desplegó de pronto toda su parafernalia de banda de estadios, tan lejos de ese grupo de “forajidos” que surgieron de la escena glam de Los Angeles de mediados de los 80, pero a la vez tan cerca de un público que delira cada vez que Rose los invita a internarse en el laberinto de espejos que supo construir

Fuente: Rolling Stone.

Axl Rose vuelve a la Argentina, esta vez, acompañado de Duff McKagan

Guns N’ Roses toca en el estadio Ferro el domingo 6 de abril, con la inclusión del histórico bajista de la banda.

Axl Rose vuelve con su versión de Guns N’ Roses a la Argentina. Su última visita había sido al Estadio Único de La Plata en 2011 para presentar Chinese Democracy un disco ideado por Axl que llevó muchos años lograr y que significó la vuelta al ruedo del cantante luego de décadas de ausencia, el último disco de la banda antes de separarse había sido The Spaghetti Incident? (1993).

La banda se encuentra en medio de su gira sudamericana que los traerá el próximo domingo al estadio de Ferro para presentar todos sus éxitos y, claro, temas de su último trabajo publicado en 2008.

Una de las particularidades de esta visita es el regreso de Duff McKagan, bajista original y escritor de algunos de las canciones del grupo, que volverá a hacerse cargo de las cuatro cuerdas.

En 1994, McKagan, el carismático guitarrista Slash y Matt Sorum fueron expulsados de los Guns por Axl Rose y luego de trabajar en diferentes proyectos se unieron para conformar Velvet Revolver, con Scott Weiland como cantante.

Después de años de peleas, cruces judiciales, Axl y Duff parecen haber depuesto sus divergencias y el rubio volverá al bajo al menos en el show de este domingo.

El tour comenzó con su presentación el 16 de marzo en el Festival Hell and Heaven Metal, en la capital mexicana, siguió la gira por las ciudades brasileñas de Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia, San Pablo, Curitiba, Florianópolis y Porto Alegre.

De la formación original solo permanece el cantante Axl Rose, quien está acompañado por los guitarristas DJ Ashba, Ron “Bumblefoot” Thal, Richard Fortus, el pianista Dizzy Reed, el bajista Tommy Stinson, el tecladista Chris Pitman y el baterista Frank Ferrer.

En sus comienzos, los Guns se impusieron en el mundo y particularmente en Argentina, a partir de su mezcla de heavy, hard y punk rock que volcaron en grandes discos como Appetite For Destruction y Use Your ilusion I y II e inolvidables canciones como “Sweet Child o Mind” y “November Rain”, entre muchas otras.

Después de la disolución de la banda, que implicó un punto final en la relación con los otros miembros originales, Slash y Duff McKagan, Axl se hizo esperar 10 años para lanzar Chinese Democracy, que sin el respaldo de una compañía grabó a un costo de 25 millones de dólares.

En la Argentina, Guns N` Roses son casi una leyenda. En el apogeo de su carrera y en el momento de mayor popularidad, la banda llenó dos estadios de River.

Fuente: TN
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Taylor Hawkins sobre su composición con Dave Grohl: “Es como David Bowie conociendo a Queen”

El baterista de Foo Fighters lanza disco debut con su banda The Birds Of Satan.

INSEPARABLES. Dave Grohl y Taylor Hawkins mantienen una relación de amistad.

El baterista de los Foo Fighters, Taylor Hawkins, tiene un proyecto paralelo llamado The Birds of Satan que está a punto de lanzar disco debut el 15 de abril, según su canal de YouTube.

Durante una entrevista con NME, contó que Dave Grohl lo ayudó a componer varias de las canciones del disco debut y que también tocó la batería en algunas canciones.

“Dave solo estuvo ahí por dos días, pero en ese tiempo le dije que quería escribir una canción que sea un fandango prog-rock con partes de locura por todos lados”, relató Hawkins. “Él contestó que quería que sonara a ‘March of the Black Queen’ de Queen mezclado con ‘Station to Station’ de Bowie, mezclado con ‘Band on the Run’ (Paul McCartney), con ‘Three Days’ de Jane’s Addiction. Porque, ¿a quién le importa?. Y lo hicimos en un día”.

Las canciones que Grohl audó a componer son “The Ballad of the Birds of Satan”, “Raspberries” y “Wait Til Tomorrow”, mientras que el guitarrista de los Foo Fighters, Pat Smear ayudó en la canción “Too Far Gone To See”

Fuente: TN.

Kurt Cobain, “¿por qué demonios no te has quedado?”

“¿Por qué demonios no te has quedado?”, gritó Courtney Love en el homenaje celebrado tras la muerte de su marido, el ya mítico Kurt Cobain, un hecho que golpeó al mundo de la música hace 20 años y que sigue planteando entre muchos de sus admiradores esa misma cuestión.

Con motivo del aniversario de su fallecimiento, que se cumple mañana, son varias las iniciativas que intentan honrar con más o menos suerte la vida y obra de quien está considerado un icono y figura imprescindible de la música de los años 90 como gran adalid del “grunge” y del sentimiento desesperado de la “generación X”.

Entre las más interesantes, se encuentra “Kurt Cobain. La historia de Nirvana”, obra exhaustiva escrita por la periodista musical Carrie Borzillo, quien, a fin de separar fantasía y realidad, contó con testimonios de 55 personas y numerosos documentos oficiales, incluidos el informe de la autopsia y el certificado de su controvertida defunción.

“Kurt Cobain, de 27 años, se atrinchera en el invernado de su casa. Atranca la puerta con un taburete, escribe una nota en tinta roja (…). Tras consumir 1,52 miligramos de heroína, se apunta con el cañón de la escopeta en la cabeza y acciona el gatillo”, reza la entrada escrita por Borzillo para el 5 de abril de 1994, zanjando la polémica sobre si su muerte fue un suicidio o un asesinato.

Redactado como un exhaustivo diario de viaje, se recorre la historia del malogrado artista y, en paralelo, la de Nirvana, desde el momento en que nacen sus protagonistas hasta unos días después de lo que parecía la crónica de una muerte anunciada, a tenor de esta obra editada en España por Libros Cúpula.

En ella se cuenta cómo con siete años Cobain era medicado para frenar su hiperactividad, pero como el producto le provocaba el efecto contrario, lo contrarrestaban con sedantes. Aquejado toda su vida de varios problemas de salud, llegó a automedicarse con heroína. La primera vez que la probó fue con 18 años.

El divorcio de sus padres, en 1975, fue determinante en la configuración de su personalidad, un hecho a partir del cual, según declaró él mismo, se convertiría en alguien “extremadamente depresivo e insociable”.

En la familia había antecedentes de sobra. En 1979, dos tíos abuelos suyos se suicidaron disparándose con un arma. Incluso parece que su abuelo lo intentó y que murió por las heridas que se había causado.

Por si fuera poco, se relata también que, de adolescente, presenció una pelea en casa de su madre que esta zanjó apuntando a su segundo esposo con una pistola. A continuación, se cuenta que tiró todas las armas de su marido al río y que Kurt las recuperó para comprarse su primer amplificador para la guitarra.

Cobain, que vivió varias noches literalmente bajo un puente siendo un chaval, tras encontrarse con el rechazo e incomprensión de sus padres, conoció a Chris Novoselic, quien le propone formar un grupo después de escuchar sus composiciones. En 1988, se les unió Chad Channing como batería y tomaron el nombre de Nirvana, destacando por un sonido distintivo, sucio y original.

Ese mismo año publicaron su primer single, “Love buzz”, con Sub Pop, el sello que, también de acuerdo con Borzillo, acuñó el término “grunge” en 1987. Con ellos lanzaron en 1989 su primer disco, “Bleach”. Cobain diría que en ese álbum había gritado mucho y que sonaba “unidimensional”, pues todas las canciones eran “lentas y cutres”.

Le siguió “Nevermind” (1991), con unas previsiones de venta de 50.000 unidades, irrisorias en comparación con el terremoto que desató y los 30 millones de copias que se despacharon en todo el mundo, capaces de desalojar incluso a Michael Jackson del número 1.

Dave Grohl ya había sustituido por aquel entonces a Channing, a tiempo para vivir los tiempos gloriosos de Nirvana, que pasaron de las pequeñas salas a festivales con más de 70.000 personas a las que Cobain y compañía dieron himnos con los que expresar su desazón generacional, véase “Come as you are”.

Fue también entonces cuando comenzó su tormentosa relación con Courtney Love, madre de su hija, y cuando extremó el consumo de drogas, desencadenando completamente su decadencia.

Hasta su muerte, el grupo aún tuvo tiempo de lanzar el disco de rarezas “Incesticide” (1992), el álbum de estudio “In Utero” (1993) y el acústico por antonomasia “MTV Unplugged in New York” (1994).

No todos los recuerdos póstumos de Cobain parecen tan acertados. Tras la polémica inauguración en su ciudad natal de Aberdeen de una escultura que reproduce su figura entre lágrimas, Love acaba de anunciar que estudia la posible realización de un musical.

Rara forma la que ha tenido la viuda de Cobain de seguir el consejo de la nota de suicidio: “Sigue adelante, Courtney”. Para hacerse una idea más exacta de lo que pensaba el cantante en el momento de su muerte, mejor quedarse con las líneas previas.

“Estoy bien. Muy bien. Y doy gracias. Pero desde los 7 años fue creciendo mi odio hacia la especia humana en general. A la gente le parece fácil entenderse y mostrar empatía. ¡Empatía! Solo porque amo demasiado. (…) Soy demasiado errático y lunático y ya no me queda pasión. Recordad: es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor, empatía. Kurt Cobain”.

Fuente: Yahoo

Con “Give It Away” Red Hot Chili Peppers cerró el Lollapalooza argentino

En el día de los grupos fundadores de la generación alternativa, Chris Cornell y Anthony Kiedis bendijeron la primera edición local del evento. Además: Vampire Weekend, Pixies e IKV fueron el reflejo de tres décadas de cultura rock

Usando una bufanda con los colores de Argentina atada como vincha, Anthony Kiedis enfrentó el comienzo de un recital que tuvo un encendido lento: mucha gente, buena parte de las 70 mil personas que durante todo el día caminaron las inmediaciones del Hipódromo de San Isidro, se había agolpado contra el vallado para ver a Red Hot Chili Peppers, el último acto del festival, y decenas de chicas salían desmayadas por la presión mientras el grupo parecía desconcentrarse por la situación. “Por favor, respeten los cuerpos de las mujeres”, pidió Flea, el bajista, en cueros sobre el escenario.

En su sexta visita al país, a los Red Hot les costó varias canciones generar su propia atmósfera sobre el Mainstage 1. Recién en “Otherside” y “Snow” su sonido empezó a ajustarse, acompañados ahora por el novato Josh Klinghoffer, para descansar luego en sus clásicos “Under the Bridge”, “Californication” y el cierre con “Give It Away”.

Un rato antes, sobre el Mainstage 2, Chris Cornell había rendido cuentas con el público argentino en la primera visita de Soundgarden a suelo argentino. “Es cierto que tendríamos que haber venido mucho antes, hace una década o dos, pero esta noche están siendo un público muy dulce”, dijo, con la guitarra colgada, antes de hundirse con la banda en una versión metalizada pero emotiva de “Black Hole Sun”, del clásico de 1994 Superunknown. El festival de la Nación Alternativa estaba teniendo su momento de supervivencia grunge, con un show basado en el último álbum de la banda (King Animal) pero motorizado por la nostalgia y la distorsión sucia de los noventas. “Una persona de 20 años es joven, pero una canción de 20 años es vieja. Igualmente, a mi me sigue pareciendo jóvenes”, dijo el cantante unos minutos después, como introducción para “Like Suicide”. Detrás de la batería, para volver más Seattle la cuestión, tenían a Dave Krusen, primer batero de Pearl Jam y reemplazante temporal de Matt Cameron, que a su vez está girando con Eddie Vedder y el resto.

En simultáneo, en el escenario alternativo, Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur brillaban vestidos de blanco (Dante con sombrero de pimp y collar maximalista) sobre una lista de temas heterogénea que mezcló temas nuevos con clásicos. Su show fue ganando un volumen cada vez más funk mientras el set avanzaba y, entre las canciones, Emma (que en un momento había dicho: “Ey, ¡están todos!”, refiriéndose a la gran convocatoria que tuvo la banda) se encargó de revivir el fanatismo adolescente que tuvieron por los Red Hot, imitando a Kiedis en el comienzo de “Give It Away”. Después vinieron “Coolo” y “Jennifer del Estero”, siempre sostenidos por esa selección de músicos que te desmantela en vivo.

Y si ayer el momento inmediatamente anterior a la presentación de los headliners estuvo musicalizado por la soberbia perfección pop de Phoenix, en la segunda fecha el panorama fue diferente: los Pixies dieron un show feroz, explotando al máximo el costado punk de su obra, y dejando en segundo plano su faceta más cancionera. En la que fue la primera gira de la banda de Frank Black con Paz Lenchantín en el bajo, la joven marplatense tuvo su bautismo de fuego frente al público local.

Tres años y medio habían pasado de la recordada primera llegada de la banda al país -en ese show desgarrador en el Luna Park, demorado pero iniciático para los fanáticos locales, emotivo- y ahora, además de la ausencia fundamental de Kim Deal, el foco también se puso en la presentación de temas nuevos, del recién editado Indie Cindy. La diferencia sonora, después de 23 años de no entrar en un estudio de grabación, se notó más que nada en la repercusión en la audiencia, que sí hizo pogo con la dupla de clásicos “Something Against You”/”Crackity Jones” y volvió a sentir las entrañas crispadas ante “Hey”, pero escuchó con apatía temas como “Bagboy” y “Magdalena”. La simplicidad de las líneas de bajo en las composiciones -una de las marcas registradas de Deal- hizo que el impacto de la integración de Lenchantín fuera más visual que auditivo (su voz en “Tame” o “Isla de Encanta” resultó algo chocante al principio).

Vampire Weekend, por su parte, sumó otra visita impecable para consolidar un público cada vez más grande y devoto a la sugestión rítmica de sus shows (la Negra Poli y Skay Beilinson escucharon el show completo desde el balcón del área de prensa, esperando para ver a Soundgarden). Mientras atardecía sobre el Hipódromo, a eso de las 7 de la tarde, el recital ganaba intensidad sin perder esa frescura de preparatoria. El grupo destilaba elegancia adolescente con “Horchata” y el cantante Ezra Koenig, que llevaba una campera de jean gastada, daba unos pasos de bailes teatrales con su guitarra que automáticamente se viralizaban con efervescencia entre el público. Para los maravillados con su último disco, Modern Vampires of The City, el final del set tenía guardadas dos tracks cruciales con la explosión contenida de “Ya Hey” y el down-tempo emocional de “Hannah Hunt”, con una hermosa línea de teclado sobre la que Koenig soltó uno de los falsetes más deliciosos del rock actual

Fuente : Rolling Stone.

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Johnny Marr le dedicó un tema al Kun Agüero

En la segunda jornada del Lollapalooza, el ex The Smiths le cantó “Generate! Generate!” al jugador del Manchester City

Fanático del Manchester City, Johnny Marr le dedicó un tema a Sergio “Kun” Agüero, figura de aquel equipo británico y representante internacional de las habilidades futbolísticas criollas. “Mi corazón está en Buenos Aires”, dijo el ex guitarrista de The Smiths desde el Mainstage 2, en su primera visita al país, y le cantó al jugador “Generate! Generate!”, un track enérgico de su primer disco estrictamente solista, The Messenger, de 2013. Mezcladas con sus nuevas canciones, hubo varias evocaciones nostálgicas a la banda que lideró junto a Morrissey en los 80. “Stop Me If You Think You’ve Heard This One Before”, “Bigmouth Strikes Again”, “How Soon Is Now” y, ya sobre el final, “There Is A Light That Never Goes Out”: a las cuatro y media de la tarde, mientras unos intrépidos rayos de sol se filtraban a través de los densos nubarrones, los fanáticos de la agrupación que nunca volverá se emocionaron al escuchar esas canciones una vez más en vivo. Con otra voz, pero en vivo al fin.

Fuente: Rolling Stone>

Metallica en La Plata: tocando lo que elige la gente

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En su regreso al país, la banda tocó en el Estadio Único una lista de temas confeccionada por sus fans; crónica y fotos del primero de sus dos shows.

Metallica tiene una larga historia en lo que se refiere a confrontar con su público, ya sea por sus cambios de rumbo en el plano musical (no olvidemos que hasta el ahora clásico Black Album fue resistido en su momento por considerarlo una movida comercial), como por sus políticas en otros aspectos, como su famosa batalla contra el download illegal.

Por lo tanto, esta gira de Metallica by Request (o “A pedido”), con una lista confeccionada con las canciones más votadas por los fans – que hayan comprado la entrada – en el sitio oficial de la banda, puede interpretarse como una movida del grupo para hacer finalmente las paces con su público, y darle a la gente lo que la gente quiere.

De manera que en el primero de sus dos conciertos en Argentina ante un Estadio Único de La Plata colmado de fans, desarrollaron una lista (casi) sin sorpresas, integrada por los clásicos elegidos, pertenecientes en su gran mayoría a los cinco primeros álbumes, incluyendo “Ride the Lightning”, “The Unforgiven”, “One”, “Enter Sandman”, “Fade to Black”. “Nothing Else Matters” y “Sad But True”, entre los 18 temas que la banda interpretó a lo largo de 135 minutos de un show impecable, solo empañado en parte por el sonido cavernoso del Estadio que hizo que Metallica se escuchara como tocando en un gran galpón.

De los 18 temas, Metallica sólo se reservó uno para su propia elección, optando por estrenar un tema nuevo, “Lords of Summer”, sobre la cual James Hetfield se manifestó interesado por saber si les gustaba, y si ya lo habían aprendido.

A diferencia de la gira anterior, Through The Never, aquí la escenografía era mínima, aunque una muy buena edición de video en HD permitía observar en pantalla rostros y gestos con un detalle casi hiperrealista. Como para desafiar las expectativas y mostrar que aún a los 50 años están en condiciones de interpretar sus temas más exigentes, arrancaron con dos cuyos tempos quitan el aliento, “Battery” y “Master Of Puppetts”. Al terminar este último, la guitarra de Kirk Hammett ya estaba cubierta de sudor, como si llevara horas tocando.

Promediando el concierto, la banda alcanzó uno de sus picos de majestuosidad, con la sucesión de “And Justice For All” y “One”, con el tandem de guitarras de Hammett y Hetfield alcanzando momentos épicos. También los bises fueron memorables y algo sorpresivos, con “Whiskey In The Jar”, el tema tradicional irlandés arreglado por Thin Lizzy, que Hetfield definió como “una de las mejores canciones de todas las épocas”, declarando estar “contento de que la hayan votado”. Y ya que hablamos de votación, otro de los bises fue definido por una elección que se prolongó hasta último momento, e iba siendo exhibida en pantalla: al final ganó “Orion”, el excelente instrumental de Master Of Puppetts que es una de las obras maestras del malogrado Cliff Burton. La despedida fue más tradicional, con el demoledor “Seek & Destroy”.

Antes, había estado un proyecto tan interesante como original, la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura, que Metallica ha seleccionado para llevar como telonero durante toda la gira latinoamericana. Cateura es el nombre de un pueblo paraguayo ubicado en las afueras de Asunción, con un vertedero donde van a parar los residuos de la Capital. A partir de un programa de reciclaje, esta orquesta cuenta con instrumentos construídos con latas, tambores de aceite, cajas, tablas y otros elementos que le dan un aspecto y un sonido muy particular. Entre los temas interpretados, hubo obras clásicas, un tema de Apocallyptica, y también una versión instrumental de “Nothing Else Matters” en la cual invitaron a cantar a la gente, que – es bueno reconocerlo – los recibió cálidamente, brindándoles el apoyo que merecían.

Fuente: Rolling Stone
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